jueves, 2 de agosto de 2007

EL MALTRATO ANIMAL



¿QUIÉN ES MÁS IRRACIONAL?

Estoy seguro que todos ustedes han oído acerca de la verdad de la cual quiero hablar: “El hombre es la única especie sobre la tierra que extermina su alimento, destruye su hábitat y sobre todo se mata a si mismo”. Les pregunto: ¿alguna vez vieron asesinar a una loba por puro placer y colgar a su presa en un bello aparador hecho de la más antigua madera? o ¿tal vez a un oso cazar salmones para presumir con su compañero sobre su habilidad? ¿Vieron alguna vez a un león sacrificar a un tigre para confeccionarse un atuendo de última moda? La verdad lo dudo.

Estuve oyendo un par de canciones de un grupo madrileño llamado Ska-P (“Animales de laboratorio” y “vergüenza”). Ellos en ambas canciones denuncian la terrible brutalidad de la especie humana para con sus compañeros de hábitat, los animales. Ustedes sabrán ya a lo que me refiero, aunque escasa la información anterior. La tortura animal (es decir el hombre exterminando su alimento) es un tema tabú que trataré de detallar a continuación.

Actualmente tenemos a nuestro alcance miles de productos que facilitan nuestra vida, tales como productos de limpieza, fármacos, y productos para damas que las hacen sentir aún más bellas de lo que la naturaleza las creó. Esto en cierta manera benéfico conlleva a un terrible abuso por parte de los inventores de esas sustancias contra unas pequeñas criaturas que no se pueden defender. ¿Cuántos de ustedes saben como llega, por ejemplo, un insecticida a sus manos?

Yo les daré una pudorosa aproximación. Antes de ser utilizado adecuadamente por nosotros. El insecticida, es probado por un inofensivo animalito, cuyo frágil cuerpecito se ve inyectado por sustancias toxicas que terminan matándolo tras una larga y cruel agonía. Que decir de los productos médicos que para salir a la venta son inspeccionados en un proceso mediante el cual el medicamento es administrado a un animalito para ver su reacción. Este obviamente no tiene idea de lo que es obligado a hacer, y lentamente va sintiendo un malestar en su cuerpo, su sistema nerviosa empieza a emitir fuertes impulsos que descontrolan todo su organismo. Su ritmo cardiaco se acelera, los latidos del corazón poco a poco terminan agotando a la indefensa criatura, esta ya no resiste más y tras un suspiro de dolor chilla y muere.

No puedo negar que un ingrediente básico en nuestros alimentos es la carne, ¿qué sería de un bistec a lo pobre sin sacrificar una res (es decir sin bistec)?, esto no lo discuto, quizás nuestros amigos vegetarianos podrían darnos más luces en este tema. Yo sin embargo no pretendo insinuar que no deberíamos matar animales para comerlos, eso seria absurdo de mi parte, porque es una dieta necesaria para nuestra supervivencia.

Pero qué hay de aquellos que matan animales “por deporte” (las cacerías), “por arte” (taxidermia) o simplemente por entretenimiento (cuantas veces oí de niños que matan a sus mascotas, o personas que pescan y luego tiran su botín). Una forma más de sacrificio animales es el circo. Si amigos, el Circo. Ese antiguo placer deleita a sus adeptos concurrentes con actos de acrobacia ejecutados por animales de todo tipo, desde pequeñas pulgas (entrenadas para no saltar más allá del limite que le pone su amo) hasta grandes elefantes (aprisionados vistiendo vistosos tarjes de payaso). Ellos son criados desde pequeños para caminar dentro de una carpa y divertir a los niños. Avestruces, monos, perros, chivos, loros elefantes, gorilas e infinidad de otras especies son arrancados de sus hogares para formar parte del espectáculo en las más ínfimas condiciones. El rey de la selva, ahora es rey de sus barrotes. Pobre león otrora corría libre por las sabanas y ahora el único rugido que pronuncia es el rugido de terror al ver a su entrenador portando el látigo, amenazándole con golpearlo si no maniobra las acrobacias que antes le enseñó.

Otro de los grandes placeres es la fiesta taurina. “Un individuo vestido de payaso tortura y martiriza hasta la muerte a un animal” (“vergüenza” Ska-P). ¡Ole!. Bravo, a que nivel cultural hemos llegado. Haciendo de la tortura un placer y del sadismo una ciencia.

Hablemos de las corridas de toros. Personalmente fui una vez a una de esas actividades cuando tenía 8 años, en ese momento me gusto, lo encontré gracioso. Ahora ya con 19 años encima no entiendo que parte exactamente me pareció cómico, pues analizar eso después de tanto tiempo llegué a comprender que perseguir a un animal con intención de hacerlo sufrir sólo demuestra la inmadurez de la humanidad al permitir tales actos de barbarie. Solo un bárbaro puede encontrar placer en ver derramar sangre inútilmente. Producir dolor por placer. ¡Que inhumano! Aunque lo que diré es algo tan inhumano como lo que describo, pero es necesario decirlo y lo haré: qué pasaría si a alguno de ustedes les molestan al extremo de la ira, luego les clavaran un par de banderillas en la espalda, más tarde un tipo hincara un punzón por todo el cuerpo, finalmente, una espada afilada atravesará su corazón y para trofeo una oreja o un dedo mutilado. Que divertido ¿verdad? ¡Ole!

Hasta el momento hemos brindado una aproximación descriptiva, pero básica al tema, sin embargo, no es suficiente para comprender la gran tragedia animal, por eso en las siguientes líneas trataré de detallar algunas de las más inhumanas bestialidades que practica el hombre en pro de la ciencia, el progreso, la moda y la bendita civilización.

“Al inicio de los tiempos la relación hombre – animal se baso en la supervivencia, el hombre al desarrollar su inteligencia llegó a convertirse en la bestia más cruel que pisa la tierra” (“Animales de laboratorio”, Ska-P). Esta frase de carácter histórico, imputa a la humanidad algo que la naturaleza le viene reclamando desde el inicio de la civilización: La humanización del hombre.

Vemos históricamente como los primeros homínidos vivían en armonía con su entorno. Cazaban para alimentarse, y el respeto por la naturaleza se hacia notar en su arte. El animal era valorado e incluso deificado. Esto, en un estadio sensorio motor de la evolución del hombre. Es decir, en la etapa de la infancia de la humanidad, donde veía relación de causas y efectos por proximidad y no por razonamiento lógico. Durante este período, el hombre era uno con la naturaleza, vivía en ella, con ella y para ella. Su capacidad para adaptarse pronto le permitió analizar su mundo, comprenderlo, dominarlo e incluso explotarlo.

Descubrió que hay fuerzas “superiores” a él y debían ofrecerle sacrificios, cuya intención era únicamente alegrar a su deidad y conseguir sus favores. Con el paso del tiempo el sacerdote (por falta de una categoría mejor para definirlo) asumió los poderes del Dios al que adora, siendo este un Sacerdote – Semidiós, en íntima relación con la deidad animal a la que representa en la tierra. El sacerdote chamán se reviste de la piel del animal para asumir su esencia, come sus sesos para robar su sabiduría y bebe su sangre para alimentarse de la fuerza vital del animal. Los sacrificios san cada vez mayores. Carne quemada para una deidad invisible, incapaz de alimentarse del sacrificio. Se sacrificaban animales, se inmolaban humanos… Claro, la humanidad es apenas un infante. No es conciente de lo que hace, sólo lo hace por miedo a su deidad.

Con el arribo de una nueva época en la historia de la humanidad, el hombre descubre la civilización, abandone la barbarie, y ahora ya no tiene porqué realizar sacrificios, es por fin libre. La humanidad ya no es un niño, ya posee razón, posee inteligencia y hace uso de ella. Desarrolla las artes, la ciencia, la civilización en su conjunto, los hombres ya no viven dispersos, sino que se unen en grupos pequeños que van creciendo y con ello crece la conciencia social que desemboca en un tinte religioso expresado en las manifestaciones griegas: los sacrificios colectivos, particulares y de toda índole.

Las guerras son parte importante de la vida de la polis. Sí, sus dioses aún los protegen, son conscientes de su poder. Ahora los sacrificios ya no son por tener favores en la caza o en la agricultura. Ahora son por obtener el control de una ciudad, del poder, del dinero, de tierras, de esclavos. Hemos evolucionado, claro ahora ya no nos preocupamos por lo que comeremos hoy, nos preocupamos por el cargo o digitad que tendremos mañana y para conseguir nuestros deseos, sacrificamos un animal a nuestra deidad.

Claro, el hombre ya usaba su inteligencia, creaba medios de transporte, intercambiaba bienes, fabricaba los más finos artefactos, montaba obras maestras y sobre todo hacía armas. Pero aún la humanidad no estaba en su adultez. No era conciente de lo que hacia. Cierto o no, puede ser una defensa a las actitudes y prácticas en ese entonces, pero con la llegada de la era cristiana. La plenitud de los tiempos, la situación cambiaría, habrá nuevos valores morales.

En un principio victimas, los cristianos fueron parte de los más horrendos actos circenses de la historia, recordemos la persecución de cristianos por parte del imperio romano. La inhumanidad de estos actos iba frecuentemente acompañada por espectáculos tales como la participación de fieros leones persiguiendo a las personas, desgarrando y mutilándolos hasta la muerte. Estos animales separados de sus habitas naturales eran utilizados para continuar el brazo sanguinario del hombre con poder, festín lúdico del pueblo. Seguimos evolucionando.

Más tarde, se abandonó la práctica de sacrificios humanos dejando sólo la parte animal. Ahora una amalgama entre religiosidad y diversión estaba a punto de surgir. En la península ibérica, un animal fuerte era cazado para demostrar la habilidad y destreza de su humano retador. El toro bravo. Tras una larga evolución procedente de rituales celtas, donde se sacrificaba a estos toros para sus deidades, hasta la forma ibérica moderna del circo romano: El ruedo taurino.

Me ocupare de este tema de una manera concisa, pero profunda, ya que líneas arriba hemos dado algunos datos del tema. Esta “fiesta” tiene su origen en los rituales célticos (consultar restos de templos cerca a Numancia) y en el entretenimiento circense heredado por los romanos. Solo faltaba la presa, quien aportaría la sangre y el horror a la fiesta, el candidato favorito: El toro bravo. Para no ahondar más en la génesis de las corridas taurinas, saltaremos a las prácticas modernas que surgen en el siglo XVIII.

Pues bien, no haré hincapié en el “arte” de esta fiesta (pues a mi parecer no existe arte alguno), sino que me preocuparé de la perspectiva humana y racional. En la arena taurina, tres toreros principales lidian con seis toros bravos, cada uno acompañado de una cuadrilla que secunda al torero, allí se encuentran los banderilleros y el picador. El torero hace gala de sincronizados movimientos aturdiendo al pobre toro, quien en medio de un torrente bullicioso no comprende lo que sucede. Está asustado, temeroso y con justa razón embiste una y otra vez al torero. Medio agotado, el toro aun resiste, mientras los banderilleros clavan vistosas banderillas en el lomo del animal.

Aturdido, adolorido, su mente está confundida, no llega a entender el porqué de su dolor, él no ha hecho nada malo. Persiste es salvar su vida y siente un punzón hincando su cuerpo, ¿qué es eso? El picador clava una y otra vez una lanza asentando puñaladas dolorosas, pero aún no mortales. Está montado en un caballo quien recibe el embiste del toro, pobres animales, tanto caballo como toro, ambos no entienden por qué les toca sufrir tal padecimiento. Finalmente, el toro esta acabado, sin embargo la multitud lo agita y embravece. Con sus últimas fuerzas arremete contra aquel que porta una capa roja y la agita con un sable en la mano, listo para la estocada final. El toro toma fuerzas, siente como su vida se le agota, la sangre se le derrama, por todo el cuerpo, su corazón aún late y finalmente en su último intento por respirar corre frenéticamente hacia el matador y en un instante siente algo cortante atravesando su corazón. Oye los aplausos y gritos, es desesperante. El público lo humilla aún más, le entrega al matador un trofeo; una oreja. Por último, es arrastrado por la arena y sale del escenario muerto, torturado, mutilado y humillado. Bello arte. ¿Verdad? Si amigos eso es la corrida de toros. Pudimos ser mas descriptivos, sin embargo caeríamos en el morbo y eso no es lo que queremos transmitir, sino el derecho a la vida. Que también les pertenece a los animales.

Para concluir con las torturas en pro de la civilización hablaré brevemente sobre la experimentación en animales. Esta información es muy reservada pues se realizan en laboratorios inaccesibles, es por eso que se permite tal atrocidad. Porque la mayoría no la conocemos, vivimos al margen de esa realidad. La verdad es que mantener distancia de estos temas es muy fácil y por tanto no molesta nuestra conciencia, sin embargo, miles de animales son sacrificados anualmente con pretexto de la investigación científica.

Una de las formas más comunes de experimentación animal es el test Drize, mediante el cual conejillos de indias son victimas de un atroz experimento que consiste en verter una sustancia irritante en un ojo del animal y el otro sirve de referencia durante una o dos semanas. En el proceso, se observa valores como el sangrado, lagrimeo, irritación u otro que afecte al funcionamiento del ojo. El animal muere después de la prueba tras dos semanas de tortura sufrimiento y agonía. Pero me pregunto ¿este dolor vale la pena? No. Pues científicamente se ha probado que las reacciones en animales son muy distintas a la de los humanos. Por citar un ejemplo cuando Fleming probó la penicilina en un conejo, este murió, por lo que no lo aplicó a ningún humano; después de mucho tiempo, un enfermo terminal accedió a ponerse el nuevo medicamento y funciono de maravilla. Entonces tanto sufrimiento es inútil e innecesario.

Aún hay más. La Dosis Letal 50 (DL50); cuanto de un producto se necesita para matar a la mitad de sujetos experimentales, es decir la mitad de una muestra tiene que morir para ver cuan letal es un producto. Evolucionado ¿verdad? Otra de las maravillas de nuestra civilización es la vivisección.

La vivisección es la “ciencia” que estudia el comportamiento de los órganos y sistemas de cuerpo mientras el sujeto estudiado aún esta vivo. Parece divertido ¿verdad?, pero lo que le falta a esta definición es que los animales son seccionados sin anestesia para ver en carne viva como trabajan los músculos y tejidos. Obviamente el pobre animal es víctima de un incomparable dolor hasta que muere. Sin embargo esto no es necesario, pues hay formas alternativas de investigar como el cultivo de células y tejidos humanos, estudio de bacterias y protozoarios, modelos mecánicos y muchos más. Recordemos que toda enfermedad se produce en la célula; es allí donde se debe investigar para dar soluciones y no en seres sensitivos, vulnerables al dolor.

Nos enorgullece ver el nivel al que hemos llegado, cada día somos más conscientes de las atrocidades que el hombre puede realizar. Lo anterior es un sólo parte de lo que ocurre, hay muchas cosas que son más sanguinarias y crueles. Contra eso debemos luchar, contra la indiferencia con nuestros vecinos, los animales. Ellos tienen derecho a la vida y a vivir dignamente. Algunos de ellos habitaron esta tierra antes que nosotros. Cuál es el derecho que nos permite mutilar, torturar y matar a las criaturas existentes. ¿Es acaso la moda, la investigación, la diversión o la ciencia? No amigos míos. Es por eso que en nosotros está conservar nuestro mundo, conservarnos nosotros mismos, pues que seria del hombre sin la cadena alimenticia de la cual forma parte.

No pretendamos estar al margen de esta realidad. La indiferencia es complicidad. Y si nosotros no luchamos por el mundo quien lo hará por nosotros. ¿Esperamos tal vez alguna raza que evolucione de esos experimentos y termine con la humanidad? ¿Esperamos que algún germen termine con nuestro paso por el mundo? Y si esto ocurre ¿Cuál será nuestro legado? Solo despojos y destrucción.

Digamos de una vez por todas ¡no al maltrato animal! Pues recordemos que alguna vez el hombre no se diferenció de ellos y vivían en armonía con toda la naturaleza. Haber evolucionado en inteligencia no quiere decir que hayamos evolucionado en conciencia. Es hora de ir más allá del placer de la tortura y ser cada vez más humanos, más dueños y protectores de este planeta. Esperemos que para cuando nos hayamos dado cuenta de las atrocidades que cometemos, la tierra no haya perecido a manos del hombre. Aun hay mucho por hacer. Hagámoslo…

Defender la vida no sólo implica defender los derechos humanos sino también los derechos animales.

No al sadismo animal
No a las corridas de toros
No a la experimentación animal
No a la vivisección

15 comentarios:

Anónimo dijo...

Es cierto ,el hombre a pesar de ser el unico animal racional destruye ,aniquila , mata por placer y satisfacción ...destruye su planeta ,su habitat y con´eso su futuro ; concuerdo con tus reflexiones y sé que hay muchos mas como nosotros ,sin embargo muchas veces no hacemos nada y nos quedamos callados ante tanta crueldad ,el Hombre es cada vez mas miserable y de su humanidad queda poco ... Si aun no podemos terminar con todo esto ,al menos tratemos y hagamos lo imposible por salvar lo que alrededor nuestro queda ,no mas corridas de toros ,no mas peleas caninas ,no mas peleas de gallos ,no mas sacrifios de animales ...cuidemos lo que queda ; de nosostros depende el futuro, aun hay esperanza...y mientras haya espernza hay futuro... gracias amiio por tus reflexiones TKM

Anónimo dijo...

Pues si, tienes razón. El homre comete muchas crueldades está en su naturaleza, así como es bueno es también malvado. Aunque se nos dios la potestad sobre todos los animales no quiere decir que los maltratemos, sino que los cuidemos. A mi nunca me gustaron las exhibiones con animales como las corridas de toros o los animales en los circos. Escuché decir que lo que nos separaba de los animales eran los sentimientos; pero creo que son tonterías porque un aminal no racional no sería capaz de hacer las brutalidades que nosotros hacemos.Pero la humanidad es así, que podemos hacer. En realidad si podemos; pero no queremos.
Muy buen artículo.Siempre estoy a favor de todo lo que cuide nuestra gran casa ( planeta) XD
Éxitos en tus publicaicones!
Hasta luego!

Anónimo dijo...

tienes razón y tal parece que el ser humano esta perdiendo su sentido racional al realizar ese tipo de acciones,pues hasta llega a disfrutar del sufrimiento de estos seres ,los animales.Es increible y preocupante a la vez, observar que muchas personas se complacen al observar el sacrificio de los animales,ese tipo de conductas no son más que de seres perversos que han perdido el sentido de sensibilidad ,de respeto por la vida de otros seres que tambien merecen vivir.
Ya es hora de tomar conciencia del daño que se hace y ponerle fin.

Anónimo dijo...

Si Miguel, tienes razon... tu articulo esta muy bueno!! a vecs los hombres no nos damos cuenta del daño q hacemos en el mundo y eso es dsde el + minimo detalle... ademas debemos tomar conciencia de q todo lo q hay a nuestro alrededor es creacion de Dios y nosotros no tenemos ningun derecho de destruir su creacion pues el nos la regala de una manera totalmente gratuita... te apoyo en tu lucha! =) Dios te bendiga hoy y siempre. Tu amiga Flor

Anónimo dijo...

LA VERDAD ESTOY DE ACUERDO CON ESTE ARTICULO PORQUE NO ME PERECE JUSTO K SACRIFIQUEN A LOS ANIMALES COMO LO ESTAN HACIENDO DESDE HACE AÑOS PORQUE MUCHAS PERSONAS DISFRUTAN DE LOS SUFRIMIENTOS D LOS ANIMALES Y NO ES JUSTO LO QUE ESTAN HACIENDO PORQUE LOS ANIMALES TIENES DERECHO A VIVIR IGUAL QUE LOS SERE HUMANOS ESPERO QUE REFLEXINEN Y RECAPACITEN LO MAL QUE ESTAN HACIENDO CON LOS ANIMALES

Anónimo dijo...

LA VERDAD ESTOY DE ACUERDO CON ESTE ARTICULO PORQUE NO ME PERECE JUSTO K SACRIFIQUEN A LOS ANIMALES COMO LO ESTAN HACIENDO DESDE HACE AÑOS PORQUE MUCHAS PERSONAS DISFRUTAN DE LOS SUFRIMIENTOS D LOS ANIMALES Y NO ES JUSTO LO QUE ESTAN HACIENDO PORQUE LOS ANIMALES TIENES DERECHO A VIVIR IGUAL QUE LOS SERE HUMANOS ESPERO QUE REFLEXINEN Y RECAPACITEN LO MAL QUE ESTAN HACIENDO CON LOS ANIMALES

Anónimo dijo...

Interesante reflexión. El maltrato animal es una realidad...Hay que partir del principio de que toda vida es valiosa y hay que respetarla y no destruir nada de este hermoso mundo. El ser humano, en su mayoría, es egoísta de por si y no quiere ver más allá de sus narices. Es hora de despertar...

Anónimo dijo...

Hola primo¡¡¡ primero agradecerte por brindarnos esta informacion tan valiosa que muchas veces no la valoramos como tal... pues el ser humano es racional pero con sus actos no demuestra ser asi, pues debemos valorar a todo ser que tiene vida es decir animales(racionales e irracionales), plantas pues sin ellas no existieramos, estoy de acuerdo en todo lo mencionado incluso en el campo de la medicina pues la mayoria de medicamentos tienen q ser pasados por animales y se hace esas practicas aun sabiendo q ambos organismos son diferentes.
Espero q esta blogg lo difundas mas pues cuenta conmigo y una vez mas muchas gracias por todo lo expuesto:). tu prima karinavc

Anónimo dijo...

sabes tienes mucha razon nosotros mismos los humamos somos queiens destruimos todos solo pro el afan de saber mas que la naturaleza misma, siendo seres racionales no hacesmo nada inteligente por proteger la naturaleza y los animales que son seres idefensos frente a nosotros y nuestros estupidos proyectos de vida, deberia existir mas gente que se preocupe pro ellos y que haga toamr conciencia a los seres humanos del daño que el hacemos a los animales .

Anónimo dijo...

comentario de prueba

Anónimo dijo...

Si muchos o todos pensaran asi no pretenderiamos explotar a la naturaleza sino convivir con ella y la ciencia aporta muy poco al bienestar de la humanidad tan solo contribuye a la destruccuion del hombre por el hombre y hombre y en nombre de la ciencia cada dia se cometen grandes atrocidades y si asi se sigue estoy seguro que algun dia el propio hombre se destrirá irremediablemente.
Claro no estamos de acuerdo a que los animales se los utilice para satisfacerse sadicamente pues tambien son seres vivientes que merecen cierto respeto y consideración, te debo manifestar que no comparto con las corridas de toros, peleas de gallos, perros; claro que es inhumano.
Antonio

Anónimo dijo...

yo pienso algo semejante sin embargo en mi familia se dedican a la cria de ganado de lidia y cuando boy a presenciar esos especaculos me siento mal .. lo que implica que estoy de acuerdo con trus ideas; ojala poco a poco logre cambiar de ideas en mis familiares para que cambien de actividad; y con rspecto a tu proyecto no habria de esperar menos una exelente obra... sigue adelante... suerte .. tu amiga MARYLIN.Cotrina Malca

Anónimo dijo...

Hace unos meses fui a una reunión de amigos de los animales, pasaron un video bastante crudo... confieso haber llorado (típido en mí jaja) al ver arrojar a un perrito a la basura, al ver como pateaban y torturaban a los animales en los circos, en fin innuberables modos de maltrato animal. Odio los circos, repudio el especismo animal.

Anónimo dijo...

sabes que tienes razojn el hombre es peor que los animales por que por lo menos con ellos sabemos a que atenernos pero con las personas no se sabe que van a ser.
no creo que la unica forma de probar los insecticidas, medicamentos, etc sean dandole a los animales para que ellos lo prueben primero, imaginense que son ustedes los que lo prueban acaso no tendrian miedo se saber lo que prueban asi tambien ellos no sabe lo que es y temen por que sabe que puede ser malo.

Anónimo dijo...

JA JA JA QUE RISA ME DAN